28 de febrero de 2018

Gobernar lo ingobernable

 

Hoy comparto una distinción terminológica que fue para mi reveladora. Quizá no tanto por el aspecto lingüístico sino porque me permitió observar desde otro lugar el efecto de nuestro trabajo con personas, equipos, relaciones…

¿Complejo o complicado?

El Diccionario de la Lengua Española define:

  • Complejo: que se compone de elementos diversos
  • Complicado: de difícil comprensión.

Con esto probablemente la duda sigue siendo lo misma. ¿Qué tal con un ejemplo?

 

Complicado

Un coche tiene un sistema de funcionamiento complicado, el motor está compuesto por un amplio número de piezas y elementos conectados. La llave gira y se activa un circuito, la gasolina entra en los cilindros, estos empujan los pistones, se acciona la biela y el cigüeñal y así una larga cadena de estímulos provocan reacciones que son estímulos para otras reacciones. Sí, es necesaria una larga cadena de elementos en interacción, pero es una cadena estructurada y previsible y una persona experta puede provocar un cambio o detectar y subsanar un fallo.

Complejo

Cuando hablamos de complejo nos movemos en la esfera de la probabilidad, no en la certeza, un estímulo probablemente produzca una reacción, pero puede producir otra, u otra diferente a las anteriores e incluso no producir una reacción. La reacción es probable, pero no segura.  Si al entrar en tu oficina dices “buenos días” pueden responderte “Buenos días”, o tal vez “hola” o “serán para ti” o incluso no contestarte. Este es el mundo de las relaciones y una persona experta podrá promover un cambio, pero el resultado, en parte estará sujeto a variables fuera de su alcance.

 

El cerebro humano no está diseñado para tratar temas complejos  por eso buscamos las conexiones, las fórmulas y la ciencia que de solución a los problemas.  Podemos esforzarnos con entrega hasta aprender el funcionamiento de lo más complicado y desesperarnos a la mínima decidiendo el mejor regalo de cumpleaños.

A menudo, en nuestro deseo de complicar o descomplejizar los problemas intentamos estructurar lo desestructurado ¿Cuáles son las conductas que debo tener para ser un líder eficaz?, ¿qué estrategia debo utilizar para solucionar este conflicto con mi compañera?  ¿Qué hago para para motivar a mi equipo? Sí. Tenemos respuestas sobre lo favorable, lo probable, lo que influye positivamente en la mayoría de las circunstancias , pero en la esfera de las relaciones el éxito es hallar el estímulo que más probablemente desencadena una reacción

 

Así que dí “buenos días”, que será lo mejor, y acepta lo que surja.